<p>A Manuel Galán Álvarez, narrador de lo invisible, cronista de lo esencial. Por devolvernos con tus letras lo que el tiempo no se llevó, por mirar con ternura lo que muchos esquivan, y por enseñarnos que una simple mirada puede encerrar todo un universo. Gracias por escribir con la honestidad de los antiguos y el alma siempre dispuesta de un joven que recuerda.</p>